Vecinos de Elqui y Limarí  aprenden sobre la nieve en proyecto de ciencia participativa  de CEAZA

Se trata del proyecto de CEAZA “Vecinos de las Nieves”, iniciativa que une el conocimiento local con la investigación científica para conocer la dinámica de la nieve  en la cordillera de la región de Coquimbo.
 
 Profesionales del Centro Científico CEAZA y una red de 41 voluntarios dan vida al proyecto “Vecinos de las Nieves”, que ya cumple dos años desarrollándose en las comunas de Paihuano, Río Hurtado y Monte Patria, específicamente en puntos de monitoreo ubicados en la zona cordillerana por sobre los 1.500 metros sobre el nivel del mar (msnm).
 

Miguel Díaz, habitante de Monte Patria, expresa que “estoy muy contento de participar en este grupo de ciencia ciudadana, que me ha permitido aprender varias cosas. Me ha gustado mucho observar los cristales de nieve, a través de una lupa. Es algo realmente maravilloso”.

Junto con observar los diferentes tipos de cristales de nieve, Valentina Aliste, coordinadora del Proyecto “Vecinos de las Nieves”, explica que los participantes del proyecto se han capacitado “para medir las propiedades físicas en la nieve que se acumula cada invierno en la cordillera. Mediante el uso de materiales simples y de bajo costo, se realizan experimentos con el propósito de medir características de la nieve tales como su densidad, altura, dureza y análisis de isótopos”.

Proyecto en tiempos de pandemia

A pesar de la pandemia, la iniciativa ha mantenido su continuidad. Los participantes han sido capacitados durante el desarrollo del proyecto y la preparación de la temporada invernal 2020 se ha realizado de manera remota, por medio del envío de materiales y videos para reforzar la metodología de los experimentos.

Asimismo, les fue enviado a los participantes vía encomienda, el “Manual del Científico Ciudadano” que explica el paso a paso de los experimentos que deben realizar los participantes de esta iniciativa. El Manual se encuentra disponible online AQUÍ

 A dos años de iniciado el proyecto “Vecinos de las Nieves”, los participantes valoran positivamente el aprendizaje logrado. Daniela Canihuante, vecina de Cochiguaz  comenta que por medio de experimentos ha sido posible obtener más conocimiento sobre la nieve. “Medimos la cantidad, altura y dureza de la nieve. Tomamos muestras para que fueran analizadas por los científicos. Una de las cosas que más me sorprendió fue saber de dónde venía la nieve”, expresa.

 Asimismo, Ana Muñiz, de la localidad de Horcón en el Valle de Elqui, afirma que “hemos aprendido que los glaciares tienen un diseño y el propósito de ayudarnos en los tiempos de sequía”.

Vecinos y científicos aprenden

 El cambio climático global ha generado modificaciones en los procesos de acumulación y derretimiento de la nieve, que luego circula por ríos y quebradas hasta llegar a los hogares y zonas productivas. Paloma Núñez, encargada del Programa de Ciencia Ciudadana CEAZA explica que “las imágenes satelitales nos entregan  mucha información, como la cobertura de nieve, pero no de la calidad de la nieve, por ejemplo. Mediante esta alianza virtuosa entre comunidad y ciencia, podemos generar información que de otra forma no podríamos generar, como  la cantidad de agua que la nieve contiene o cuánto tiempo permanecerá sobre el suelo. Y a futuro será posible calibrar los modelos meteorológicos con esta información local.

Convocatoria a nuevos participantes en Limarí y Choapa

En base a los resultados de los años 2018 y 2019,  se espera ampliar la red de voluntarios a las zonas altas de Limarí y Choapa. Por esta razón, CEAZA hace un llamado a las personas interesadas en colaborar y capacitarse de manera online y recibir su kit de Vecinos de las Nieves. Consultas al correo: ciencia.ciudadana@ceaza.cl

Resultados de dos años de trabajo

Durante estos dos años de desarrollo, se realizaron experimentos en 6 eventos de nieve ocurridos entre junio de 2018 y julio de 2019. Los datos fueron tomados desde 11 puntos de monitoreo en la cuenca del Elqui y Limarí.

Las mediciones de alturas de nieve del último año no superaron los 5 cm, a excepción del sitio a mayor elevación, correspondiente al Embalse La Laguna (3.150 msnm), donde se midió un máximo de 29 cm en junio 2019. En este sitio, midieron la densidad del volumen de nieve y calcularon la equivalencia en agua contenida.

En la medición de la dureza de nieve, todos han clasificado la nieve como muy suave, al lograr introducir un puño sin esfuerzo en una pared de nieve.

Con la ayuda de una tarjeta de clasificación de cristales de nieve se determinó la forma y tamaño de los cristales, observándolos de cerca con una lupa geológica. Observaron cristales estrellas, dendritas y columnas.

Finalmente, se procesaron exitosamente 8 muestras de nieve en el laboratorio, para analizar los isótopos estables de hidrógeno y oxígeno que la componen. Valentina Aliste, destaca que “los resultados obtenidos se ajustan muy bien a los valores de estándares mundiales, demostrando que hicieron un muy buen trabajo. Con el paso de los años tendremos la posibilidad de utilizar estas mediciones para identificar el origen de las precipitaciones y trazar su trayectoria en las cuencas de mar a cordillera”.

Para mayor información, los invitamos a descargar aquí el informe del proyecto “Vecinos de las Nieves”.