
La iniciativa permitió acercar la investigación científica a las comunidades educativas de la Región de Coquimbo, mediante experiencias prácticas y encuentros directos con investigadores e investigadoras del centro.
Con la participación de más de 400 estudiantes de distintos establecimientos educacionales de la Región de Coquimbo, el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) abrió las puertas de su sede en La Serena en una nueva versión de sus Laboratorios Abiertos 2026, iniciativa que lleva más de una década acercando el conocimiento científico y el trabajo de investigación a las nuevas generaciones.
Durante la jornada, los estudiantes pudieron conocer distintas áreas de investigación del centro, recorriendo espacios y participando en actividades relacionadas con la microbiología marina y terrestre, meteorología, oceanografía, glaciología, aguas subterráneas e hidrología, entre otras disciplinas.

La actividad permitió conocer de cerca cómo se estudian los procesos ambientales, oceánicos, atmosféricos e hídricos que caracterizan a los ecosistemas de las zonas áridas, así como el trabajo de monitoreo que desarrolla CEAZA para comprender los cambios y fenómenos que ocurren en nuestro entorno.
Al respecto, Pilar Molina, encargada de Transferencia del Conocimiento CEAZA, destacó la convocatoria y el interés demostrado por los participantes. “Estaban muy ávidos de recibir información. Encontramos que en este punto de encuentro nos va súper bien con los chicos, porque aprenden un montón y además participan mucho en preguntarle a los investigadores desde sus propias interrogantes. Eso para nosotros es importante y además de agradecer la coordinación que tienen los colegios para poder llegar hasta acá”.
Por su parte, Máximo González, investigador de CEAZA, valoró la oportunidad de compartir el quehacer científico con estudiantes de distintos niveles educativos, desde educación básica hasta enseñanza media. “Fue un degradé bastante interesante también. Hubo muchas preguntas novedosas que inclusive nosotros no nos hacemos, lo que nos recuerda la creatividad de los niños”.

Aprender ciencia a través de la experiencia
La participación de las comunidades educativas fue uno de los aspectos centrales de esta nueva edición. Para Romina Olivares, docente del Colegio Bernardo O’Higgins, la posibilidad de interactuar directamente con los contenidos y realizar preguntas favorece significativamente el aprendizaje.
“Al ser tan práctico y lúdico, hace que ellos también sean capaces de comprenderlo con algo más concreto y no tan abstracto”, señaló, destacando la importancia de conocer elementos y procesos naturales directamente para generar aprendizajes significativos.
En la misma línea, Julio Maureira, docente del Colegio María de Andacollo, valoró la experiencia junto a los estudiantes del taller Centro de Investigación Escolar de su establecimiento, indicando que fue “entretenido y muy nutritivo para mis estudiantes. Estamos muy contentos de haber aprendido de manera más práctica el conocimiento que se ve en ciencias naturales o investigaciones prácticas que ya llevan los estudiantes en curso, así que agradecidos de CEAZA”.
A través de iniciativas como Laboratorios Abiertos, CEAZA busca fortalecer el vínculo entre ciencia y sociedad, promoviendo el interés por la investigación y generando espacios de encuentro entre la comunidad científica y las nuevas generaciones.


