
La crisis hídrica continúa siendo uno de los principales desafíos para la actividad agrícola regional. En este contexto, el taller convocó a representantes del sector público y privado, productores, gremios, emprendedores, investigadores y académicos para avanzar en la conexión entre las capacidades científico-tecnológicas y las necesidades de la agricultura local.
La jornada forma parte del proceso de fortalecimiento del modelo de gestión tecnológica del Centro Científico CEAZA, orientado a conectar las capacidades científico-tecnológicas disponibles con las necesidades reales del territorio. El trabajo contempla distintas etapas, desde el levantamiento de problemas y demandas hasta su análisis, priorización y posterior articulación de soluciones.
Identificar las principales brechas, demandas y oportunidades de la agricultura de la Región de Coquimbo fue el objetivo de este taller realizado el 20 de agosto.
En la instancia, la gestora tecnológica de CEAZA, Fernanda Cumillaf, señala que se hizo un estado del arte “de los últimos 10 años de distintas iniciativas que se han realizado. Las comparamos, las clasterizamos, las organizamos nuevamente y levantamos cuatro focos de trabajo”.
Este proceso permite recoger las demandas provenientes de distintos sectores para posteriormente vincularlas con las capacidades científicas y tecnológicas de la institución.
Como parte de este trabajo, CEAZA realizó previamente entrevistas con distintos actores del sector durante marzo y abril de 2026. Estas conversaciones permitieron identificar que los problemas de la agricultura regional no se presentan de manera aislada, sino que existe una estrecha relación entre factores como la disponibilidad de agua, el clima, la economía, la tecnología y la gobernanza.

Agua, cambio climático y nuevas tecnologías entre los desafíos
La crisis hídrica continúa siendo uno de los principales desafíos para la actividad agrícola regional. A ella se suman los efectos del cambio climático y la ocurrencia de eventos extremos, que pueden alterar ciclos biológicos y aumentar la presión de plagas y enfermedades.
El levantamiento también identificó desafíos relacionados con la incertidumbre productiva y económica, los costos de producción, la transferencia tecnológica, la planificación y gestión, la competitividad y la necesidad de fortalecer la infraestructura agrícola.
“Hay una que es transversal, que es la demanda hídrica, pero hoy día también la enfocamos en lo que es agua, riego, cambio climático, trabajo de nuevas variedades, el manejo”, detalla Cumillaf.
Para Francisco Velásquez, jefe de la División de Fomento e Industria (DIFOI) del Gobierno Regional de Coquimbo, este tipo de iniciativas permite fortalecer el vínculo entre la generación de conocimiento y las necesidades concretas de los sectores productivos.
“Como Gobierno Regional estamos bien contentos de que esta área haya empezado a avanzar en el CEAZA. Era uno de los grandes desafíos que teníamos nosotros, cómo vamos un poco trabajando también con los sectores productivos y generando este escalamiento, esta transferencia también desde toda la información que se genera con la ciencia”, señala.
Desde el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), el investigador Víctor Muñoz destaca la necesidad de mantener una mirada dinámica frente a los cambios que enfrenta el sector. “Hay espacios para mejorar la agricultura, cada vez hay nuevos desafíos, nuevas tecnologías que van apareciendo, por lo tanto es súper importante estar cerca de los productores, de las oportunidades que da la ciencia para poder implementar mejoras”, afirma.
El investigador destaca además la relevancia de la fruticultura en la Región de Coquimbo y las distintas necesidades que presenta el sector, entre ellas el desarrollo de nuevas variedades, el control de plagas y enfermedades y la generación de nuevos productos y manejos agronómicos.
El propósito no fue cerrar soluciones definitivas, sino generar una base para continuar trabajando en gestión, articulación y seguimiento. De esta manera, el proceso busca avanzar desde un diagnóstico compartido hacia una hoja de ruta gestionable.


