La nieve: La gran reserva de agua para la Región de Coquimbo

En septiembre, cuando el país celebra sus tradiciones y aquello que nos conecta con nuestro territorio, la cordillera de Los Andes cubierta de nieve es un ícono de nuestro paisaje y que adquiere además un significado fundamental: es una reserva natural de agua. En un año excepcional en términos de precipitaciones, especialistas del Centro Científico CEAZA analizan cuánta agua permanece almacenada en la cordillera de la Región de Coquimbo y su comportamiento durante la temporada de deshielo.

¿Cuánta nieve tenemos este año 2026 y cuánto podría aportar a los ríos durante la temporada de deshielo? En un año excepcional en cuanto a precipitaciones, especialistas del Centro Científico CEAZA analizan la actual cantidad de nieve acumulada y explican cómo se realiza el monitoreo de este vital elemento en la cordillera de la Región de Coquimbo.

“Analizando los datos de cobertura nival que nos dan los satélites MODIS, obtenemos una mediana mensual para el mes de agosto de más de 10.000 km2, lo que si lo comparamos con la mediana histórica del mismo mes, entre los años 2002 y 2025, era de 5.000 km2. Por lo tanto, en el mes de agosto hemos superado la mediana histórica”. 

“Los valores  son más altos que la mediana histórica. Aun así, este año la cobertura nival de agosto no es el mejor indicador para evaluar el volumen de agua que está en la nieve actualmente”, indica Cristian Orrego, coordinador del Área Meteorológica del CEAZA.

La cobertura de nieve representa sólo la superficie que está cubierta de nieve, pero no permite saber la altura o densidad de la nieve. En este contexto, el concepto de agua equivalente es clave para conocer la cantidad de agua que contiene la nieve, es decir, la reserva de agua con la que contamos en cordillera.

“La nieve está formada principalmente de agua y aire, si la derritiéramos se convertiría en una cantidad de agua, a eso se le llama agua equivalente de la nieve. Es la cantidad de agua que está contenida en la nieve. Según que tan compactada esté la nieve 1 metro de nieve , por ejemplo,  podría tener 100 milímetros de agua equivalente o hasta más de 500 milímetros si estuviera muy compactada. En este momento, por ejemplo, en la estación meteorológica de Tascadero (Limarí) hay 154 cm de nieve y el agua que contiene es  466 milímetros”, precisa Orrego.

¿Cuánta agua tenemos hoy en la cordillera?

Si consideramos el concepto de agua equivalente “tenemos estimaciones que indican que deberían haber en la alta cordillera alrededor de 350 mm de agua equivalente en Elqui y Limarí y aproximadamente 200 mm en Choapa. Pero son cifras con gran incertidumbre ya que existen pocos sensores instalados en la cordillera que miden este parámetro tan importante”, detalla Orrego.

Actualmente, el Centro Científico CEAZA cuenta con 2 puntos con sensores de agua equivalente en la región: Llano de las Liebres en Elqui a 3565 m s.n.m en donde el año pasado (2025) la cantidad acumulada estuvo en torno a los 50 mm como máximo y este año fue de 365 mm. Mientras que en el Limarí se ubica la estación de Tascadero a 3427 m s.n.m) donde el año pasado el máximo fue de 80 mm y este año 366 mm, en ambos lugares el año actual es de 5 a 7 veces lo del año pasado.

El inicio del deshielo

En términos generales el deshielo comienza en agosto donde comienza a subir la isoterma 0 y a aumentar las temperaturas en forma muy notoria desde principios de septiembre. Cristian Orrego, precisa que los modelos indican que hacia finales de septiembre se va a haber convertido la mitad del agua equivalente en agua. Aunque los máximos en los ríos se encuentran normalmente en noviembre-diciembre”.

¿Cuánta agua podría aportar la nieve a los caudales? Orrego explica que ello depende de la cuenca y en donde se mida, pero que “la cantidad de agua acumulada este año es mucho más alta que la de los últimos años. En ese sentido, esperamos que los caudales estén en valores similares a los que había en el año 2016 y a lo mejor un poquito más bajo que el 2002, que fueron dos años excepcionalmente altos en términos de la cantidad de nieve que tenía la cordillera”.

“En cualquiera de los casos van a ser valores muy altos comparado a lo que hemos tenido en la última década, por lo tanto lo más probable es que se llenen todos los embalses. Quizás La Paloma no alcance, pero sí esperamos que al menos en el Elqui ambos embalses terminen completos a final de la temporada”, agrega.

En relación a los factores que podrían acelerar o retrasar el deshielo, la Dra. Rogozhina, señala que un gran número de factores influyen en la duración de la nieve durante la primavera. “Por ejemplo, la orientación de la montaña es importante, cómo se posiciona la superficie de la montaña con respecto al sol. Si la nieve se acumula en zonas sombreadas, sobrevivirá durante mucho más tiempo que si está expuesta directamente a la radiación solar. Otro factor es la acumulación de nieve por el viento, especialmente durante vientos fuertes, que puede reducir o aumentar la velocidad de deshielo. Donde se acumula una capa de nieve más gruesa debido a la acumulación de nieve por el viento, esta resistirá el deshielo durante más tiempo, a diferencia de las zonas donde la nieve es arrastrada por el viento. La pérdida de nieve por sublimación es un factor muy significativo en la región de Coquimbo. En este caso, la nieve se convierte directamente en vapor, sin pasar por el proceso de fusión y, por lo tanto, sin contribuir al caudal del río.” 

Monitoreo de la nieve

El Centro Científico CEAZA cuenta con una red de estaciones meteorológicas en las 3 provincias de la región, las que miden la temperatura del aire y velocidad y dirección de viento pero en cordillera además cuenta con sensores de altura de nieve y en algunos casos más específicos, pluviómetros y sensores de agua equivalente.

Asimismo, la Dra. Irina Rogozhina, líder del área de Glaciología del CEAZA indica que lo anterior se complementa con “datos satelitales que proporcionan información sobre el área cubierta de nieve y extienden las mediciones locales de las estaciones meteorológicas y nodos a la escala regional”.