Autor: Marcela Zavala Verdugo (periodista CEAZA)

  • Humedal depurador de Pisquera Fundo Los Nichos avanza en el reúso de sus aguas residuales

    Humedal depurador de Pisquera Fundo Los Nichos avanza en el reúso de sus aguas residuales

    La iniciativa desarrollada por el Centro Científico CEAZA e implementada en la Destilería Fundo Los Nichos presenta una evolución favorable, con una buena adaptación de las plantas que forman parte del humedal y un sistema de automatización que permite controlar las distintas etapas del proceso que permiten depurar el agua usada en procesos industriales de la empresa.

    La Región de Coquimbo enfrenta el desafío de utilizar de manera cada vez más eficiente un recurso escaso como el agua. Si bien durante 2026 el territorio ha registrado precipitaciones excepcionales en comparación con años recientes, la región continúa experimentando un proceso de desertificación que plantea desafíos permanentes para la disponibilidad y gestión del recurso hídrico.

    En este contexto, la ciencia y la tecnología buscan aportar soluciones basadas en la naturaleza que permitan avanzar hacia un uso más eficiente y sostenible del agua. Una de ellas es el humedal depurador construido en la Destilería Fundo Los Nichos, ubicada en el valle de Elqui, cuyo funcionamiento se encuentra actualmente en una etapa avanzada.

    Para el eco-ingeniero Gianfranco Moris, profesional de CEAZA y coordinador técnico del proyecto, estos resultados exitosos pueden observarse directamente en las características del agua que se está logrando depurar. “Acá tenemos una muestra de agua colectada del humedal ya depurada, donde se puede ver su transparencia, su color”, comenta al observar una botella con una muestra de agua depurada.

    “Respecto a los datos de calidad de agua que se analizaron de esta muestra, se observó que tiene una depuración de la demanda química de oxígeno del 90% al 95%, y la degradación de otros contaminantes también fue muy eficiente. Queremos lograr el cumpliemiento de normativas relacionadas al riego, como la Normativa nº1333, el Decreto Supremo 90, o la guía del SAG que autoriza a regar con agua de riles en la Región de Coquimbo”, detalla el ingeniero en Conservación de Recursos Naturales.

    “La evolución del sistema también está relacionada con el proceso de maduración biológica propio de este tipo de tecnología. Durante la primera temporada de funcionamiento, el humedal todavía se encontraba en una fase inicial de establecimiento, por lo que su capacidad de depuración era menor. Cuando partió la primera temporada del humedal todavía estaba inmaduro, no habían tantas bacterias; por lo que la calidad de agua no era tan buena como ahora”, explica Moris.

    Asimismo, uno de los principales avances del sistema ha sido la favorable adaptación y propagación de las plantas utilizadas en el humedal, como también, el establecimiento de las comunidades de microorganismos que participan en el proceso de depuración. Ambos componentes cumplen un rol fundamental en la depuración de las aguas industriales, ya que mediante procesos biológicos naturales contribuyen a remover los contaminantes presentes en los residuos industriales líquidos (RILES).

    Cabe destacar que esta iniciativa es ejecutada por el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) y es financiada por CORFO, a través del programa Bienes Públicos 2024 – Gestión Hídrica en la Región de Coquimbo. El proyecto cuenta con la participación de la Corporación Regional de Desarrollo Productivo (CRDP), la Universidad Católica del Maule, la Universidad Austral de Chile, a través del Centro de Humedales del Río Cruces, y las empresas Destilería Fundo Los Nichos y Cervecería Atrapaniebla.

    Automatización del humedal

    Al componente biológico se suma una plataforma de automatización diseñada por CEAZA que permite monitorear y controlar las distintas etapas del tratamiento, facilitando el seguimiento del funcionamiento del humedal y de las condiciones necesarias para una adecuada depuración del agua.

    Francisco Vega, ingeniero electrónico del Centro Científico CEAZA explica que los procesos de depuración que ocurren en el humedal han logrado ser automatizados. “Tenemos una planta de enmienda de pH que se encarga de subir el pH de las aguas residuales. Esa es la función principal de la planta, además también hay un computador industrial que se encarga de controlar las bombas hidráulicas y bomba de aireación,  leer sensores, para luego tomar decisiones. Otra tarea importante que ha sido automatizada es la aireación del humedal, para que los microorganismos consuman de una manera acelerada los residuos orgánicos de las aguas residuales de Destilería Los Nichos”.

    “En estos momentos la planta se encuentra operando de manera automática. De todas maneras, hay que hacerle la mantención y venir cada dos semanas para calibrar ciertos sensores, pero no necesita a nadie para que funcione 24-7. Estamos en un proceso de prueba y error, mejorando algunos procesos, afinando algunos detalles, pero hemos visto que la planta se comporta de manera esperada”, precisa el ingeniero electrónico.

    Gianfranco Moris, eco-ingeniero y coordinador del proyecto junto a Francisco Vega, ingeniero electrónico de CEAZA

  • Precipitaciones revierten siete años de bajos caudales en la Región de Coquimbo

    Precipitaciones revierten siete años de bajos caudales en la Región de Coquimbo


    El Boletín Climático de CEAZA proyecta un aumento considerable de los caudales durante los próximos meses, gracias a la precipitaciones y acumulación de nieve en la cordillera. Además, el agua embalsada regional alcanzó un 56% de la capacidad total a fines de agosto, luego de las abundantes precipitaciones de julio.

    Debido al superávit excepcional de las precipitaciones de este año, se ha logrado revertir el patrón de bajos caudales observado durante los últimos 7 años.  Así lo confirma el Boletín Climático de CEAZA, reporte que detalla que este patrón cambió sólo a partir de agosto por lo que en términos de la temporada actual iniciada en abril de 2026 los ríos principales de las tres provincias de la región, registran 40% (Elqui), 57% (Limarí) y 38% (Choapa) de los valores históricos de la temporada, respectivamente. Cabe destacar que durante los siguientes meses esto cambiará hacia valores normales y altos.

    “La cantidad de precipitaciones y nieve que existe ahora en cordillera indican que los próximos meses y hasta el próximo año existirá un aumento considerable de los caudales lo que permitirá al menos este año tener una temporada con volúmenes pasantes por los ríos mucho más altos y con cantidades que no se veían hace más de una década”, indica el reporte.

    Agua embalsada

    El Boletín Climático de CEAZA informa que durante el mes de agosto la mayoría de los embalses tuvieron una recuperación bastante notoria. Sin embargo, la cantidad de agua contenida en los embalses regionales presenta una alta variabilidad y se encuentra entre el 26% y el 100%.

    “En este momento, el agua embalsada en Elqui es de un 32% con respecto a su capacidad, en Limarí de un 58% y en Choapa de un 100%. Así, el nivel de agua embalsada respecto a la capacidad total regional aumentó desde julio, de un 45% hasta un 56% a finales de agosto”, de acuerdo al Boletín.

    El reporte destaca el aumento experimentado luego de las intensas precipitaciones registradas en julio. “En un único mes y debido al mega evento del 16-21 julio y los posteriores, se cambió de una capacidad almacenada del 10% en julio al actual 56%. Se proyecta que los embalses continúen aumentando sus niveles gracias al tipo de régimen nival que los alimenta y por lo tanto los ríos aumentarán sus caudales a medida que se acerque el verano”.

  • Una primavera más calurosa y con probabilidades de precipitaciones pronostica el Boletín Climático de CEAZA

    Una primavera más calurosa y con probabilidades de precipitaciones pronostica el Boletín Climático de CEAZA

    La influencia de El Niño seguirá presente en la Región de Coquimbo, ya que existirían las condiciones para nuevas precipitaciones y existe consenso respecto a que durante la primavera se registrarán temperaturas por sobre el promedio.

    El Boletín Climático de CEAZA, indica que “durante el trimestre septiembre – octubre – noviembre se proyectan precipitaciones por sobre el rango normal para la época del año en todo Chile central en la medida que continúa intensificándose la actual fase El Niño, aún cuando el Anticiclón subtropical comienza su migración al sur como parte de su ciclo anual”.

    “Lo anterior implica que, para la región de Coquimbo, aún podría haber nuevos eventos de precipitación a pesar del fin de la temporada lluviosa”, destaca el Boletín.

    Sin embargo, cabe destacar que son  menores las probabilidades de que ocurran precipitaciones durante septiembre. Desde el CEAZA explican que durante los eventos de precipitaciones de julio se conjugó la presencia de El Niño con otra oscilación climática que se denomina  Madden – Julian , conjunción que no se dará de la misma manera durante el mes de septiembre.

    “La Oscilación de Madden – Julian (MJO) se proyecta como inactiva durante la mayor parte de septiembre, por lo que la variabilidad intraestacional de la circulación atmosférica no influiría en la eventual llegada de nuevos sistemas frontales a la región al menos hasta mediados de septiembre”, señala el Boletín Climático de CEAZA.

    Primavera más cálida

    Asimismo, los modelos globales muestran un alto consenso de que la temperatura promedio del aire, tanto a lo largo de la costa como hacia el interior de la  región, estaría por sobre el rango normal para la época del año durante el trimestre septiembre – octubre – noviembre, tal como ha sido la tendencia durante todo el año. Estas anomalías positivas de temperatura, al menos a lo largo de la costa de Chile, continúan respondiendo a la actual fase El Niño y el correspondiente debilitamiento del Anticiclón subtropical, aun cuando tal Anticiclón está comenzando su migración hacia el sur. Así, aun con un viento proveniente del sur intensificado a lo largo de la costa, tal intensificación no causaría mayor cambio a la anomalía de temperatura promedio durante el trimestre”.

  • La nieve: La gran reserva de agua para la Región de Coquimbo

    La nieve: La gran reserva de agua para la Región de Coquimbo

    En septiembre, cuando el país celebra sus tradiciones y aquello que nos conecta con nuestro territorio, la cordillera de Los Andes cubierta de nieve es un ícono de nuestro paisaje y que adquiere además un significado fundamental: es una reserva natural de agua. En un año excepcional en términos de precipitaciones, especialistas del Centro Científico CEAZA analizan cuánta agua permanece almacenada en la cordillera de la Región de Coquimbo y su comportamiento durante la temporada de deshielo.

    ¿Cuánta nieve tenemos este año 2026 y cuánto podría aportar a los ríos durante la temporada de deshielo? En un año excepcional en cuanto a precipitaciones, especialistas del Centro Científico CEAZA analizan la actual cantidad de nieve acumulada y explican cómo se realiza el monitoreo de este vital elemento en la cordillera de la Región de Coquimbo.

    “Analizando los datos de cobertura nival que nos dan los satélites MODIS, obtenemos una mediana mensual para el mes de agosto de más de 10.000 km2, lo que si lo comparamos con la mediana histórica del mismo mes, entre los años 2002 y 2025, era de 5.000 km2. Por lo tanto, en el mes de agosto hemos superado la mediana histórica”, precisa Pamela Maldonado, especialista en Sistemas de Información Geográfica y Teledetección de CEAZA.

    “Los valores  son más altos que la mediana histórica. Aun así, este año la cobertura nival de agosto no es el mejor indicador para evaluar el volumen de agua que está en la nieve actualmente”, indica Cristian Orrego, coordinador del Área Meteorológica del CEAZA.

    La cobertura de nieve representa sólo la superficie que está cubierta de nieve, pero no permite saber la altura o densidad de la nieve. En este contexto, el concepto de agua equivalente es clave para conocer la cantidad de agua que contiene la nieve, es decir, la reserva de agua con la que contamos en cordillera.

    “La nieve está formada principalmente de agua y aire, si la derritiéramos se convertiría en una cantidad de agua, a eso se le llama agua equivalente de la nieve. Es la cantidad de agua que está contenida en la nieve. Según que tan compactada esté la nieve 1 metro de nieve , por ejemplo,  podría tener 100 milímetros de agua equivalente o hasta más de 500 milímetros si estuviera muy compactada. En este momento, por ejemplo, en la estación meteorológica de Tascadero (Limarí) hay 154 cm de nieve y el agua que contiene es  466 milímetros”, precisa Orrego.

    ¿Cuánta agua tenemos hoy en la cordillera?

    Si consideramos el concepto de agua equivalente “tenemos estimaciones que indican que deberían haber en la alta cordillera alrededor de 350 mm de agua equivalente en Elqui y Limarí y aproximadamente 200 mm en Choapa. Pero son cifras con gran incertidumbre ya que existen pocos sensores instalados en la cordillera que miden este parámetro tan importante”, detalla Orrego.

    Actualmente, el Centro Científico CEAZA cuenta con 2 puntos con sensores de agua equivalente en la región: Llano de las Liebres en Elqui a 3565 m s.n.m en donde el año pasado (2025) la cantidad acumulada estuvo en torno a los 50 mm como máximo y este año fue de 365 mm. Mientras que en el Limarí se ubica la estación de Tascadero a 3427 m s.n.m) donde el año pasado el máximo fue de 80 mm y este año 366 mm, en ambos lugares el año actual es de 5 a 7 veces lo del año pasado.

    El inicio del deshielo

    En términos generales el deshielo comienza en agosto donde comienza a subir la isoterma 0 y a aumentar las temperaturas en forma muy notoria desde principios de septiembre. Cristian Orrego, precisa que los modelos indican que hacia finales de septiembre se va a haber convertido la mitad del agua equivalente en agua. Aunque los máximos en los ríos se encuentran normalmente en noviembre-diciembre”.

    ¿Cuánta agua podría aportar la nieve a los caudales? Orrego explica que ello depende de la cuenca y en donde se mida, pero que “la cantidad de agua acumulada este año es mucho más alta que la de los últimos años. En ese sentido, esperamos que los caudales estén en valores similares a los que había en el año 2016 y a lo mejor un poquito más bajo que el 2002, que fueron dos años excepcionalmente altos en términos de la cantidad de nieve que tenía la cordillera”.

    “En cualquiera de los casos van a ser valores muy altos comparado a lo que hemos tenido en la última década, por lo tanto lo más probable es que se llenen todos los embalses. Quizás La Paloma no alcance, pero sí esperamos que al menos en el Elqui ambos embalses terminen completos a final de la temporada”, agrega.

    En relación a los factores que podrían acelerar o retrasar el deshielo, la Dra. Rogozhina, señala que un gran número de factores influyen en la duración de la nieve durante la primavera. “Por ejemplo, la orientación de la montaña es importante, cómo se posiciona la superficie de la montaña con respecto al sol. Si la nieve se acumula en zonas sombreadas, sobrevivirá durante mucho más tiempo que si está expuesta directamente a la radiación solar. Otro factor es la acumulación de nieve por el viento, especialmente durante vientos fuertes, que puede reducir o aumentar la velocidad de deshielo. Donde se acumula una capa de nieve más gruesa debido a la acumulación de nieve por el viento, esta resistirá el deshielo durante más tiempo, a diferencia de las zonas donde la nieve es arrastrada por el viento. La pérdida de nieve por sublimación es un factor muy significativo en la región de Coquimbo. En este caso, la nieve se convierte directamente en vapor, sin pasar por el proceso de fusión y, por lo tanto, sin contribuir al caudal del río.” 

    Monitoreo de la nieve

    El Centro Científico CEAZA cuenta con una red de estaciones meteorológicas en las 3 provincias de la región, las que miden la temperatura del aire y velocidad y dirección de viento pero en cordillera además cuenta con sensores de altura de nieve y en algunos casos más específicos, pluviómetros y sensores de agua equivalente.

    Asimismo, la Dra. Irina Rogozhina, líder del área de Glaciología del CEAZA indica que lo anterior se complementa con “datos satelitales que proporcionan información sobre el área cubierta de nieve y extienden las mediciones locales de las estaciones meteorológicas y nodos a la escala regional”. 

  • Para zona cordillerana: CEAZA pronostica precipitaciones en la Región de Coquimbo entre el miércoles 9 y el jueves 10 de septiembre

    Para zona cordillerana: CEAZA pronostica precipitaciones en la Región de Coquimbo entre el miércoles 9 y el jueves 10 de septiembre

    CEAZA pronostica precipitaciones en la Región de Coquimbo entre el miércoles 9 y el jueves 10 de septiembre asociadas a inestabilidad producto del paso de una vaguada en altura, concentrándose principalmente en sectores cordilleranos y precordilleranos.

    En cordillera se esperan nevadas con acumulaciones totales entre 5 y 10 cm, mientras que en sectores precordilleranos podrían registrarse entre 5 y 10 mm de precipitación acumulada durante el evento.

    En sectores costeros y otros sectores de los valles podrían presentarse chubascos débiles y esporádicos, con acumulaciones inferiores a 1 mm por día.

    Las precipitaciones en cordillera se mantendrían de forma persistente durante ambos días y podrían extenderse hasta el viernes 11 de septiembre. En la provincia del Choapa, la mayor parte de las precipitaciones se concentraría durante la madrugada del miércoles 9. En tanto, en las provincias del Elqui y Limarí, los mayores montos se esperan durante la tarde del jueves 10, mientras que en los sectores interiores del Choapa se registrarían chubascos de menor intensidad.

    El nivel de la isoterma 0 °C se ubicaría entre 2.500 y 3.000 m s. n. m., valores considerados normales para sistemas de precipitación invernales.

    Las proyecciones podrían presentar cambios en su intensidad, distribución espacial y montos acumulados. Se recomienda tomar las precauciones pertinentes, especialmente en zonas cordilleranas por posibles remociones en masa y derretimiento del manto nival, y mantenerse atentos a la evolución del pronóstico en pronostico.ceazamet.cl o www.ceazamet.cl

  • Serie de tiempo impulsada por CEAZA permite revelar cómo el clima y la surgencia regulan la productividad del Archipiélago de Humboldt

    Serie de tiempo impulsada por CEAZA permite revelar cómo el clima y la surgencia regulan la productividad del Archipiélago de Humboldt

    Un nuevo estudio publicado en Scientific Reports muestra cómo la variabilidad climática y oceanográfica modula la productividad del fitoplancton en el Archipiélago de Humboldt. Los resultados son fruto de una serie de tiempo oceanográfica impulsada por el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) y desarrollada con el apoyo de la comunidad de Chañaral de Aceituno.

    Comprender cómo funciona uno de los ecosistemas marinos más biodiversos de Chile requiere observar el océano durante años y bajo distintas condiciones ambientales. Esa mirada de largo plazo comienza a entregar sus primeros resultados en el Archipiélago de Humboldt.

    Un nuevo estudio publicado en la revista Scientific Reports revela que la productividad de este ecosistema está fuertemente modulada por la interacción entre la surgencia costera y la variabilidad climática de gran escala. El trabajo analizó 21 campañas oceanográficas realizadas aproximadamente mes a mes entre noviembre de 2022 y diciembre de 2024, complementadas con información satelital y modelos oceanográficos.

    Los resultados muestran que la biomasa fitoplanctónica, microalgas que mediante fotosíntesis alimentan a la complejidad ecológica del archipiélago, presenta una marcada variabilidad estacional y que la respuesta del ecosistema no depende solamente de la intensidad de la surgencia. Las condiciones climáticas de mayor escala, particularmente El Niño Oscilación del Sur y el Modo Meridional del Pacifico, también pueden modificar la respuesta biológica del sistema.

    La importancia de esta serie de tiempo de actualmente cuatro años es que nos permite dejar de mirar el Archipiélago como una fotografía y comenzar a entenderlo como un sistema dinámico”, explica el Dr. Víctor Aguilera, investigador de CEAZA e impulsor de esta iniciativa de monitoreo.

    Un observatorio para comprender el Archipiélago

    La continuidad de las observaciones está permitiendo avanzar desde estudios puntuales hacia una comprensión integrada del funcionamiento del ecosistema. Las mediciones realizadas en Chañaral de Aceituno ya han permitido estudiar la variabilidad de la surgencia, los efectos del evento El Niño 2023, la dinámica del zooplancton y su relación con la productividad, además de la conectividad de la biomasa dentro del sistema.

    Por ejemplo, el Dr. Aguilera comenta que “El Niño tiene efectos oceanográficos, biológicos y biogeoquímicos en el Archipiélago de Humboldt. A través de ondas Kelvin, El Niño eleva la temperatura y desplaza las aguas sin oxígeno bajo los 100 metros de profundidad. Biológicamente, hay una disminución de la productividad primaria en relación a años La Niña o neutral, y si bien el zooplankton no muestra mayores cambios en abundancia, sí es posible observar sobre todo especies de peces poco habituales, como el bonito. Biogeoquímicamente, El Niño disminuye la severidad de la acidificación oceánica en la subsuperficie junto con casi revertir el flujo de CO2 hacia la atmósfera que permanentemente libera el archipiélago”.  

    En este sentido, el conjunto de observaciones comienza a constituir una plataforma de conocimiento que puede ser entendida como un Observatorio del Archipiélago de Humboldt, capaz de integrar procesos físicos y biológicos y de evaluar cómo responde este ecosistema frente a la variabilidad ambiental y climática.

    Cada campaña nos entrega una fotografía, pero cuando acumulamos fotografías durante años comenzamos a construir una película del ecosistema. Esa película nos permite identificar patrones, reconocer cambios y entender qué procesos están detrás de la productividad y biodiversidad que caracterizan al Archipiélago”, señala Aguilera.

    Ciencia junto a la comunidad

    El desarrollo de esta serie de tiempo ha sido posible gracias también a la colaboración de la comunidad de Chañaral de Aceituno, cuyo apoyo ha sido fundamental para mantener las campañas de monitoreo en el territorio.

    Para el equipo investigador, esta colaboración representa un componente esencial del proyecto. La generación de conocimiento sobre el ecosistema ocurre en un territorio donde existen comunidades que dependen directamente del mar y que poseen, además, un conocimiento construido a partir de su propia relación histórica con este ambiente.

    Una serie de tiempo no se construye solamente con instrumentos y análisis científicos. Se construye también con continuidad, confianza y colaboración con quienes viven en el territorio”, destaca Aguilera.

    La importancia de mantener este esfuerzo de observación se vuelve aún mayor frente a un escenario de creciente variabilidad climática. Contar con información obtenida de manera sostenida permitirá establecer una línea base para detectar cambios en el funcionamiento del ecosistema y comprender sus posibles consecuencias sobre la productividad, las redes tróficas y la biodiversidad del Archipiélago de Humboldt.

    El estudio “Climate-modulated upwelling drives phytoplankton variability and biomass connectivity in the Humboldt Archipelago coastal system” fue publicado en Scientific Reports y constituye un nuevo resultado de la serie de tiempo oceanográfica desarrollada en el Archipiélago de Humboldt.

  • CEAZA presentó tecnología para el monitoreo de la nieve en Expo Montaña 2026

    CEAZA presentó tecnología para el monitoreo de la nieve en Expo Montaña 2026

    El Centro Científico CEAZA participó en la Exposición Militar de Montaña y Antártica, realizada en Santiago, donde dio a conocer un sistema de nodos de telemetría desarrollado para el monitoreo de ambientes de alta montaña.

    El Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) participó en Expo Montaña 2026, Exposición Militar de Montaña y Antártica, actividad organizada por el Ejército de Chile y realizada en la Escuela Militar, en Santiago. En la instancia, que reunió a representantes de las Fuerzas Armadas, instituciones públicas, empresas, centros de investigación y desarrolladores tecnológicos vinculados a los desafíos de operar en ambientes de montaña y Antártica, CEAZA presentó su desarrollo de nodos de telemetría para el monitoreo de nieve en alta montaña.

    “Comprender cómo y cuánta nieve se acumula en la cordillera permite medir la salud de la masa de hielo, prever recursos hídricos y entender el impacto del cambio climático. Para la investigación científica en glaciares y nieve de alta montaña, esto presentaba un problema debido al alto costo de estaciones meteorológicas y su gran tamaño para ser desplazada en zonas glaciales”, plantea Francisco Vega, ingeniero electrónico del Área de Meteorología de CEAZA.

    “Ante esta necesidad, trabajamos en el diseño de un sistema de bajo costo, transportable por una sola persona y fácil de instalar, que mide las variables esenciales como altura de nieve y temperatura, características que contribuyen a  aumentar la cantidad de puntos de monitoreo junto con facilitar su instalación y operación en zonas de difícil acceso”, explica el especialista respecto a la tecnología desarrollada por CEAZA y que ha contado con el apoyo de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).

    En este contexto, Fernanda Cumillaf, gestora tecnológica de CEAZA, destacó el interés generado por el prototipo presentado y las oportunidades de colaboración que surgieron durante la jornada.

    “Fue un excelente espacio para mostrar una tecnología que ya ha sido probada en condiciones reales de alta montaña y, al mismo tiempo, generar vínculos con potenciales usuarios y aliados para continuar avanzando en su desarrollo. La recepción fue muy positiva, especialmente por tratarse de una solución desarrollada desde una institución científica regional, que es más económica y liviana y que puede facilitar la ampliación del monitoreo en zonas de difícil acceso”.

    “Estas instancias son importantes porque permiten conectar el desarrollo científico y tecnológico con potenciales usuarios y con otros actores que pueden contribuir a llevar una tecnología desde su etapa de desarrollo hacia nuevas validaciones, pilotos y eventualmente procesos de transferencia”, agrega.

  • Carta abierta sobre el Concurso FONDECYT de Postdoctorado 2027: Un llamado a defender una ciencia diversa, descentralizada e internacional

    Carta abierta sobre el Concurso FONDECYT de Postdoctorado 2027: Un llamado a defender una ciencia diversa, descentralizada e internacional

    Por medio de la presente, expresamos nuestra profunda preocupación respecto de los cambios introducidos en las bases del Concurso FONDECYT de Postdoctorado de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), particularmente en lo relativo a la priorización de áreas de investigación y las nuevas condiciones de elegibilidad para investigadores extranjeros.

    Estas modificaciones alteran la naturaleza de un programa que históricamente ha promovido la incorporación y consolidación de investigadores jóvenes altamente calificados al sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación. 

    Priorización de áreas: el riesgo para la diversidad disciplinaria e impacto regional

    Chile necesita tanto ciencia aplicada, orientada a resolver sus desafíos urgentes, como ciencia básica, encargada de generar el conocimiento que sostendrá los avances científicos y tecnológicos del futuro. Asimismo, requiere fortalecer las ciencias sociales y las humanidades, fundamentales para comprender la complejidad de los problemas que enfrentamos, orientar las decisiones públicas y asegurar que el desarrollo científico y tecnológico responda a las necesidades, valores y aspiraciones de la sociedad chilena. 

    No se trata de optar entre unas y otras, sino de fortalecerlas de manera equilibrada, articulada e interdisciplinaria.

    Nos preocupa que la priorización temática propuesta reduzca significativamente las posibilidades de financiamiento para líneas de investigación en áreas como humanidades, ciencias sociales, artes y ciencias básicas (matemáticas, física teórica, entre otras). 

    La investigación científica no puede evaluarse exclusivamente por su utilidad inmediata o correspondencia con prioridades productivas. El desarrollo científico requiere una visión de largo plazo y un ecosistema diverso donde todas las áreas del conocimiento puedan desarrollarse de manera complementaria.

    FONDECYT es el instrumento de financiamiento científico más antiguo y uno de los más exitosos en el país, en términos de productividad y desarrollo de capacidades científicas. Puede considerarse como la base de la pirámide del desarrollo de la ciencia innovación y conocimiento, al ser abierto a todas las áreas del conocimiento. Por esta razón,  no debiera transformarse en un instrumento restrictivo para determinadas disciplinas o áreas de investigación. Más aún considerando que ANID y otras entidades del estado ya cuentan con instrumentos de financiamiento de ciencia, innovación y tecnología, en los que se priorizan necesidades del país (por ejemplo FONDAP, Anillos en áreas prioritarias, proyectos de Exploración, proyectos CORFO, FIA). 

    Desde las regiones, esta priorización tiene implicancias particulares

    Universidades y centros de investigación científica en Antofagasta, La Serena, Valdivia, Puerto Montt o Punta Arenas han desarrollado capacidades en áreas que no están contempladas entre las diez prioritarias -como ciencias sociales aplicadas a territorios específicos, humanidades vinculadas a patrimonio cultural regional, o artes tradicionales- y que contribuyen al desarrollo local e identidad regional.

    La definición de prioridades nacionales puede ser legítima como política pública. Sin embargo, no debiera transformarse en un mecanismo que excluya estructuralmente disciplinas o impida que proyectos de excelencia compitan en igualdad de condiciones. 

    Restricción a investigadores extranjeros: un freno al desarrollo de la ciencia nacional

    Desde los principios de la república, Chile se ha nutrido de investigadores extranjeros para apoyar áreas del desarrollo científico carentes en nuestra realidad, siendo buenos ejemplos de esto, el trabajo de Claudio Gay, Ignacio Domeyko, Rodulfo Amando Philippi. Hoy más que nunca, la investigación contemporánea es, por naturaleza, internacional. La movilidad de investigadores y la formación de redes internacionales son fundamentales para fortalecer las capacidades científicas de cualquier país, especialmente en países como el nuestro, que enfrentan importantes desafíos ecológicos, tecnológicos y sociales, siendo unos de los instrumentos más efectivos para esto la movilidad de estudiantes y postdoctorantes. 

    Para las regiones, la internacionalización es aún más crítica

    Universidades y centros de investigación en regiones como Coquimbo (en áreas como por ejemplo, astronomía y estudio del clima en zonas áridas), Magallanes (en áreas como por ejemplo, ciencias polares), o el norte grande (en áreas como por ejemplo, minería) han atraído investigadores extranjeros que han generado nuevas líneas de investigación, colaboraciones, publicaciones y con ello, nuevos polos de desarrollo científico. Restringir esta movilidad no sólo desincentiva la llegada y permanencia de investigadores altamente calificados, sino que también significa perder capacidades, proyectos, oportunidades de colaboración y parte del desarrollo científico que estas regiones han construido. 

    Igualdad de oportunidades y evaluación por mérito

    Nos preocupa que las nuevas condiciones puedan generar desigualdad entre investigadores que presenten proyectos de similar calidad científica, pero que pertenecen a áreas distintas o poseen diferentes situaciones de residencia.

    Un sistema competitivo de financiamiento debe garantizar reglas claras, transparentes y previsibles, donde la evaluación se concentre principalmente en la excelencia y el potencial de las propuestas. ANID ya cuenta con instrumentos específicos para áreas estratégicas; no debiera ser necesario convertir un concurso transversal como el postdoctorado FONDECYT en un mecanismo de exclusión. 

    Impacto en el sistema científico chileno

    Las modificaciones planteadas pueden tener consecuencias que van más allá de una convocatoria específica. Sienta precedentes que podrían llegar a otros instrumentos como becas doctorales o convocatorias de FONDECYT de iniciación y regulares. Un sistema de investigación saludable requiere diversidad disciplinaria, competencia científica, renovación generacional e internacionalización.

    Desde una perspectiva regional, el riesgo es que los recursos se concentren aún más en instituciones metropolitanas

    Dichas instituciones, muchas veces, cuentan con mayor infraestructura, diversidad de líneas de investigación y redes consolidadas, dejando a la ciencia regional con menos posibilidades reales de competir, incluso en áreas prioritarias donde tienen capacidades instaladas. 

    Asimismo, estas modificaciones pueden transmitir una señal contradictoria respecto del objetivo de posicionar a Chile como un país atractivo para investigadores internacionales. La comunidad científica internacional observa las condiciones de acceso, estabilidad y apertura de los sistemas nacionales de financiamiento al momento de decidir dónde desarrollar sus carreras. Siendo un ejemplo claro de esto los Observatorios Astronómicos internacionales instalados en el norte de Chile.

    La ciencia es por naturaleza crítica y basada en evidencia 

    Se requiere abrir un proceso de diálogo y consulta con la comunidad científica antes de consolidar modificaciones que afectan sustantivamente el acceso a uno de los principales instrumentos de formación de investigadores en Chile, junto con publicar de manera transparente los fundamentos técnicos, científicos y de política pública que sustentan estas decisiones. 

    Esta carta no cuestiona la necesidad de que Chile defina prioridades estratégicas. Reconocemos plenamente la importancia de contar con una política científica nacional. Nuestra preocupación radica en que dicha priorización no se transforme en una sustitución del principio de excelencia científica, ni en una barrera para la diversidad disciplinaria y la internacionalización. 

    Chile necesita más ciencia, más investigadores y mayor capacidad para atraer talento, no menos. 

    Una política científica de largo plazo debe combinar prioridades nacionales con apertura, diversidad, excelencia e internacionalización, considerando también las capacidades y necesidades de las regiones. 

    Atentamente, investigadores e investigadoras del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA)

  • Análisis científico: ¿Por qué se produjo el devastador aluvión de Nepal?

    Análisis científico: ¿Por qué se produjo el devastador aluvión de Nepal?

    El aluvión registrado recientemente en la cordillera del Himalaya afectó a comunidades y asentamientos ubicados en los valles de la zona.

    La Dra. Irina Rogozhina, investigadora del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) y líder del área de Glaciología del Centro Científico CEAZA, analiza las posibles causas del evento y aborda si un fenómeno similar podría ocurrir en Chile.

    Foto: EFE/EPA/NARENDRA SHRESTHA

    ¿Por qué se produjo este aluvión?

    “La causa de este desastre es el rápido drenaje de un lago glaciar alimentado por el agua de deshielo de uno de los glaciares del Himalaya. Este lago estaba bloqueado por una mezcla de rocas y hielo (llamada morrena) que colapsó cuando un terremoto relativamente leve de magnitud 4.4 rompió esta morrena y liberó rápidamente toda el agua del lago, inundando el río abajo. Esta agua llegó a los valles abajo como un tsunami y devastó todos los pueblos y asentamientos a su paso. El drenaje del lago podría haberse combinado con un colapso parcial del frente del glaciar, lo que añadió grandes cantidades de hielo a la mezcla de agua, tierra y escombros acumulados en el descenso de los valles”.

    ¿Esto ha sucedido en Chile? ¿Podría suceder en el futuro?

    “Sí, este tipo de desastres es muy común en los Andes, incluyendo Chile, Perú y Bolivia. Pueden ocurrir debido a la ruptura de lagos glaciares por terremotos y erupciones volcánicas, pero también por el derretimiento del hielo dentro de la morrena que mantiene el lago glaciar intacto. En muchos casos, los lagos glaciares quedan represados ​​por el hielo y pueden liberarse debido al derretimiento del glaciar, o bien el drenaje de un lago glaciar puede ocurrir bajo el glaciar hacia el valle. El evento más reciente de drenaje de un lago glaciar se registró en la Patagonia (glaciar Colonia, que es un glaciar de salida del campo de hielo patagónico norte). Sin embargo, tenemos evidencia histórica de que tales eventos también ocurrieron en los Andes centrales. En resumen, estos desastres son comunes en áreas montañosas con muchos glaciares, y los temblores de tierra debido a terremotos y erupciones volcánicas pueden provocar la ruptura repentina de una morrena y el drenaje rápido de lagos glaciares”.

    ¿Este tipo de evento natural podría tener una relación con el cambio climático?

    “Sí, existe una relación, aunque todavía es prematuro atribuir este evento particular directamente al cambio climático. El calentamiento provoca pérdida de masa y retroceso glaciar, favorece la formación de nuevos lagos y puede desestabilizar las laderas que antes estaban sostenidas por el hielo. Además, el calentamiento del permafrost debilita el hielo presente en las fracturas de la roca, mientras que el agua de fusión puede aumentar la presión interna y reducir la estabilidad de la ladera.

    La cadena general es: calentamiento, pérdida de hielo, formación de lagos periglaciares y desestabilización de laderas, seguida de una avalancha, colapso o falla de la presa natural. En el Himalaya, la tasa de pérdida de hielo aproximadamente se duplicó entre 1975–2000 y 2000–2016, de manera consistente con el aumento regional de temperatura (Maurer et al., 2019).

    El cambio climático, por tanto, funciona como un multiplicador del peligro, pero normalmente no es el desencadenante inmediato. Para afirmar qué causó este colapso específico se necesitaría estudiar la evolución del glaciar, el permafrost, la temperatura, las precipitaciones y la deformación previa de la ladera. Este tipo de atribución ya se realizó en la laguna Palcacocha, Perú, donde se demostró que el calentamiento antropogénico produjo el retroceso del glaciar y aumentó el peligro de GLOF para la ciudad de Huaraz 

    Debido al deshielo acelerado de los glaciares, se forman cada vez más lagos glaciares, cuyo volumen también aumenta. Por ejemplo, un estudio con datos satelitales ha demostrado que el tamaño de los lagos glaciares en el sur y centro de Chile ha aumentado constantemente desde principios del siglo XXI. Por lo tanto, existe el peligro de que un terremoto desencadena su drenaje, incluso en zonas ubicadas arriba de Santiago. En la región de Coquimbo y, en general, en el norte de Chile, los glaciares son mucho más pequeños y no suelen formar lagos glaciares lo suficientemente grandes como para provocar inundaciones tan enormes. Además, nuestros glaciares son en su mayoría glaciares rocosos, compuestos por una mezcla de roca y hielo, por lo que están menos expuestos a los efectos del cambio climático. Sin embargo, el glaciar Tapado, que CEAZA monitorea, podría darnos algunas sorpresas en el futuro, ya que forma lagos glaciares cada año y estos se drenan cada verano. Sin embargo, por el momento no son lo suficientemente grandes como para crear problemas”.

    Referencias


    Maurer, J. M., Schaefer, J. M., Rupper, S. y Corley, A. (2019). Acceleration of ice loss across the Himalayas over the past 40 years. Science Advances, 5, eaav7266. DOI: 10.1126/sciadv.aav7266

    Stuart-Smith, R. F., Roe, G. H., Li, S. y Allen, M. R. (2021). Increased outburst flood hazard from Lake Palcacocha due to human-induced glacier retreat. Nature Geoscience, 14, 85–90. https://doi.org/10.1038/s41561-021-00686-4

  • Información científica y coordinación permitieron proteger cultivos de ostión durante eventos meteorológicos en Tongoy

    Información científica y coordinación permitieron proteger cultivos de ostión durante eventos meteorológicos en Tongoy

    A pesar de las condiciones meteorológicas enfrentadas, el ostión sigue llegando a las mesas de Tongoy y su oferta gastronómica continúa siendo parte de los atractivos de la bahía gracias a la entrega de información científica oportuna que permitió tomar medidas preventivas.

    La información científica y el trabajo coordinado entre acuicultores, pescadores y la autoridad marítima fueron claves para enfrentar las condiciones meteorológicas adversas registradas recientemente en Tongoy, ya que se anticiparon escenarios de riesgo y tomaron medidas para proteger equipamiento e infraestructura vinculada al cultivo del ostión del norte.

    Para Pilar Molina, encargada de Transferencia de CEAZA, la experiencia demuestra el valor de transformar el conocimiento científico en información que pueda ser utilizada directamente por quienes deben tomar decisiones en terreno. “El mensaje es muy claro: los productores lograron resguardar equipamiento muy importante y utilizaron el conocimiento científico entregado y los pronósticos para tomar decisiones a tiempo”, destacó.

    Cabe destacar que los efectos del reciente evento meteorológico no fueron uniformes en toda la bahía de Tongoy. Sandra Ogalde, CEO de NANAKU, empresa dedicada al cultivo de ostión y ostra en Tongoy, detalla que “algunos centros de cultivo ubicados más cerca de la costa y en sectores de menor profundidad registraron daños, debido a que sus sistemas productivos se encontraban más expuestos a la acción del viento y del fuerte oleaje”.

    “En cambio, algunos centros emplazados en zonas de mayor profundidad pudieron adoptar medidas preventivas, como bajar sus líneas de cultivo para reducir su exposición. Asimismo, entre las acciones implementadas por productores de distintos sectores de la bahía estuvieron el reforzamiento de los sistemas de fondeo y el retiro oportuno de embarcaciones”, agregó.

    En base a pronósticos meteorológicos del viento, una de las principales acciones fue retirar embarcaciones desde sus fondeos en la bahía y trasladarlas a tierra o a sectores más protegidos. También, donde las condiciones de profundidad lo permitían, se fortalecieron los sistemas de cultivo para resistir la exposición del fuerte oleaje en condiciones meteorológicas extremas.

    Sandra Ogalde, CEO de NANAKU, explicó que la información recibida fue determinante para definir estas medidas. “La entrega de la información, que fue bastante oportuna, nos permitió tomar decisiones respecto a, principalmente, sacar o varar las embarcaciones”, señaló.

    La decisión adquirió especial relevancia debido a las características de la bahía. Según explicó la productora, “cuando el viento alcanza intensidades elevadas y su orientación favorece el ingreso hacia el sector donde se encuentran las embarcaciones, aumenta el riesgo de que los sistemas de fondeo fallen y se produzca un efecto en cadena que afecte tanto a las embarcaciones como a la infraestructura asociada a los cultivos”.

    En los centros de cultivo, en tanto, el viento y el oleaje también pueden provocar el corte y enredo de las líneas donde se encuentran los sistemas de cultivo. Por ello, algunos productores pudieron bajar sus líneas a sectores de mayor profundidad, mientras que quienes se encontraban en zonas más expuestas debieron reforzar sus sistemas.

    Desde la autoridad marítima también destacaron la utilidad de contar con información ambiental en tiempo real. Gianluca Maggio, capitán de Puerto de Tongoy, señaló que los datos proporcionados por CEAZA fueron relevantes para adoptar medidas preventivas durante el evento.

    “Uno de los puntos positivos fue que tomamos acciones preventivas importantes, como fue solicitar a los centros de cultivo que movieran sus balsas al sector de la caleta y que las embarcaciones quedaran en la loza o en otros recintos, fuera del agua”, explicó.

    El capitán de Puerto agregó que el personal puede monitorear los datos desde la propia Capitanía, utilizando una plataforma asociada a la estación meteorológica y oceanográfica ubicada en el mar, en la bahía de Tongoy. “En otras jurisdicciones no existe una balsa de un centro científico que nos entregue esta información oportuna”.

    Encuentro entre productores acuícolas de Tongoy y parte del equipo de profesionales y científicos de CEAZA